familia y oficio
nuestra historia
La historia de Wooldreamers no se entiende como una sucesión de fechas, sino como la continuidad de un oficio en un lugar concreto.
A lo largo del tiempo, la relación con la lana ha cambiado, se ha transformado y se ha retomado, dando forma al proyecto tal y como existe hoy.

1923
El origen del oficio
La primera referencia al trabajo con la lana en la familia se remonta a 1923, cuando Julián, junto a un tío suyo, trabajaba en un taller de mantas de lana.
Todos sus hijos ayudaban en el taller y dos de ellos, Ramón y Teodoro, decidieron continuar con el oficio.
En aquel momento, la lana se recogía en carros y se llevaba a lavar a lugares naturales como el río Saona, cerca de Mota del Cuervo. La lana formaba parte de la vida cotidiana y del paisaje.

1965
Adaptarse o desaparecer
La llegada del tractor y la maquinaria agrícola cambió profundamente el mundo rural.
La fábrica de mantas, cuyos principales clientes eran agricultores y pastores, dejó de vender lo suficiente para sostener a la familia.
Ramón y Teodoro hicieron las maletas y marcharon a Madrid en busca de trabajo, pero tras unos meses decidieron volver. Continuaron trabajando la lana, esta vez centrados en el hilo, adaptándose a un contexto que ya no era el mismo.

1978
Construir el lavadero
Tras casarse con dos hermanas, Ramón y Teodoro decidieron dar un paso más.
En un solar a las afueras del pueblo de sus suegros levantaron un lavadero de lanas propio, consolidando una infraestructura que permitía seguir transformando la lana en el mismo lugar.
El lavadero se convirtió en una pieza clave para mantener vivo el proceso completo en el territorio.

2000
Sostener el legado
La pérdida de Teodoro marcó un punto de inflexión.
Sus hijos y los de Ramón, Leopoldo, Jesús, Eva y Ramón hijo, decidieron apostar por el legado familiar en un momento especialmente difícil.
El avance de las fibras sintéticas y la pérdida de valor de la lana hacían que lo que durante décadas había sostenido a varias familias se convirtiera en una actividad cada vez más frágil.

2018
la lana como residuo
El precio de la lana alcanzó niveles preocupantes.
Lo que para Julián había sido un tesoro, hasta el punto de necesitar una credencial estatal para poder recogerla, pasó a considerarse un residuo sin valor.
Este cambio evidenció la ruptura total entre la lana, el territorio y el sistema que la había sostenido durante generaciones.

2021
WOOLDREAMERS
En 2021, ante la desaparición progresiva de la industria lanera y la pérdida total de valor de la lana, Ramón decidió dar un paso adelante. No como una continuidad automática del pasado, sino como una respuesta consciente a un sistema que había roto la relación entre la lana, el territorio y las personas que la trabajaban.
Wooldreamers nace con una decisión clara: trabajar únicamente con rebaños en los que la lana tenga valor real y no sea tratada como un residuo. Frente a la lógica de abaratar costes y presionar a los proveedores, el proyecto apuesta por una remuneración justa, por relaciones directas y por mantener todo el proceso en el mismo lugar.
Wooldreamers no pretende recuperar la lana como fue, sino trabajarla como puede y debe ser hoy, devolviendo dignidad a la materia, al oficio y a la cadena que la sostiene.

2022
Mundo Knitter
Un verdadero descubrimiento ver cómo tantas personas tejían y se aproximaban a la lana desde un punto de vista consciente. Desde el primer momento, el apoyo de la comunidad knitter fue total, mostrando una curiosidad real por el origen de los materiales y por el trabajo que hay detrás de cada hilo.
Ese interés y esa forma de mirar ayudaron a reforzar la idea de que el oficio sigue teniendo sentido cuando se comparte y se entiende.

2024
wool4life
Wool4life nace como un espacio complementario desde el que explorar las posibilidades de la lana local a través de la experimentación, el diseño y la creación contemporánea.
Un proyecto con el que queremos mostrar las virtudes técnicas, culturales y expresivas de la lana, poniendo en diálogo oficio, materia y nuevas formas de trabajar con ella.
continuidad y responsabilidad
hoy
Wooldreamers es la continuidad de un oficio en el presente. Lo que durante generaciones fue herencia, hoy es responsabilidad.




